El turrón de Doña Pepa / HISTORIA
- La historia la protagoniza Josefa Marmanillo (conocida popularmente como doña Pepa), sierva del Valle de Cañete en la época colonial que se destacó como una buena cocinera.
Debido a algunos problemas de salud, comenzó a sentir una parálisis en las articulaciones que le impedía realizar su trabajo diario, fue en ese momento que le pidió al cristo de Pachacamilla que la sanara de esta enfermedad. Sus oraciones fueron contestadas y Josefa sano. Y como agradecimiento por el milagro en la próxima salida del Señor, se instaló en un rincón con una mesa especialmente equipada, alzó el turrón con ambas manos y se lo ofreció al Señor, en señal de fe amor y agradecimiento. Cuando regresó a Cañete, Josefa contó que Cristo le había vuelto la cabeza y con una gran sonrisa le había agradecido y bendecido el presente. Entonces Josefa se propuso venir todos los años para ofrecer su dulce en la Fiesta del Señor de los Milagros, luego fue su hija y la hija de su hija y así sucesivamente hasta hoy, el Turrón de Doña Pepa se ha presidido durante 300 años, y es una de las expresiones gastronómicas de la procesión de devotos del Señor de Los Milagros.
Fuente: Internet.
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